miércoles, 26 de noviembre de 2008

Percanse de Corto Alcance

Encontrando que el transporte caraqueño, puede llegar a ser una tortura (ya no hace falta escribir más sobre el metro), a eso le agregamos una extraña situación vivida por mi persona el día de hoy.

Posiblemente fue una especie de parodia muda de esos programas de cámara escondida, yo encontrándome sentado en la última fila de puestos en una pequeña camioneta, de esas que tienen los puestos más incómodos jamás inventados, pero que son de mi agrado en viajes cortos al encontrarse por encima del nivel de los demás.

Mis piernas super abiertas, y aún así sin poder evitar tener las rodillas metidas en el asiento siguiente. A lo que llega una señora (tener en cuenta mi reproductor de mp3 al nivel más alto de volumen) con movimientos y gesticulaciones exageradas.

Sin tener idea de qué le ocurría, toca mi pierna y ejerce presión, lo máximo que alcanza mi idiotez es mover un tanto mi cuerpo para darle paso a la "vociferante muda" y ahora un señor que según deduzco era su esposo.

Ahora el esposo es quién está haciéndome un reclamo, haciendo una mímica (o podría llamarse burla) sobre mis largas piernas, en mi imaginación de cine mudo, estaba diciendo "siéntate bien, yo sí 'quepo', que 'vaina' es, deja el abuso" y cosas por el estilo, a lo cual respondí con un señalamiento al largo de mi pierna y mi imposibilidad de sentarme de mejor manera.

Es allí cuando la señora (que ahora está sentada a mi lado derecho) me dice algo de nuevo, lo que me obliga a salir de mi mundo musical paralelo y escuchar "discúlpeme por viejita, es que hay hombres..." bla bla bla, definitivamente seguía en mi mundo y lo que respondi fue un "no se preocupe" mientras ahora se dedicaba a hablar con su esposo, que seguía hablando con tono de "SOY EL ANIMAL MAYOR".

Como que tenían ganas de pelear? O.o

1 comentario:

Israel Abraham dijo...

JAJAJA! En esos casos el humor simepre ayuda a recordar que esas situaciones no solo pasan en las seires comicas de tv