lunes, 18 de agosto de 2008

Curiosa narración de un fin relajado desde una cola para sacar pasaporte

Hay varias cosas graciosas en una cola para obtener el pasaporte. Una cola larga que tengo por delante, una molestia me causa dolor desde la zona izquierda del pecho hasta el hombro, supongo que es el bolso el causante del extraño sentir. Me duele el estómago.
Aun pienso en mi fin, y aunque esta palabra me haya hecho pensar en el fin de mis días, no me refería a ello, el viernes, sábado y domingo pasados fueron muy movidos emocionalmente, tanto que pienso que el ardor de mis labios se debe a motivos estresantes.

En esta cola de la ONIDEX, tienden a pasar muchos vendedores, ahorita viene al caso un vendedor de periódicos, al que se anuncia con un tono alto de voz y de información, tal como anuncié el que ya había sacado mi licencia de conducir el viernes pasado.

"Maracay-Cagua-Cata" fueron mi buenos merecidos destinos de fin de semana, llegó tal como el señor que alquila banquitos a los más agotados de esta cola (que por cierto no se ha movido), y aunque estos tres días fueron caracterizados por una "tomadera" de vodka-granadina, vodka-jugo de naranja, vodka-jugo de naranja-granadina, vodka-naiguatá, entre otras, obviamente no fue el centro de atracción (así como tampoco lo soy yo parado acá escribiendo en una posición bastante relajada)

Me sentí tímido en algunos momentos, por mi condición de coleado en la familia, pero el asunto es que ahora hasta tengo un hijo d 4 años, conocí gente nueva, con el que para bien o para mal me pude sentir muy bien, algunas tensiones fueron vividas, sólo para luego mejorar las cuestiones anteriormente discutidas. (creo que de veras soy bipolar).

Nadar debajo del agua, me hace vivir una tranquilidad inmensa, duré haciendo tanto tiempo el mismo asunto que empezaron a llamarme Nemo (agregándoselo a mi lista de sobrenombres tales como: Josu, Josui, Josh, Yoshi, Yoshito, Yosho... limón), todo ello me dió la energía necesaria para aguantar mi fuerte dolor de cabeza y un sentimiento lloroso, para luego animar a quienes no pensaban pisar un centro comercial ese fin de semana a hacerlo (aunque no tuviesen ropa para ello). Mi empeño por ir a un CC que es más aburrido que esta cola me hizo conocer a una persona, con la cual peleo el "quién es fan de quién" en cuanto a nuestros blogs, este también tuvo la oportunidad de conocer a mi hijo recién reconocido, y pues, muy agradable.

Un domingo algo flojo, con spaguetis al que comí justamente porque tenía hambre, fue un día de pensamientos y reflexiones que me hacen asustar con respecto a mis días y su entorno. Algunos comparables al hecho de que el centro de Caracas sea espantoso pero igual debas "calartelo".

Para el regreso, la misma persona que me hizo aguantar un nudo en la garganta hacia un día, me hizo sonreír, tome otro trago, y me quedé escuchado mi reproductor.

Por todo y todo, mi casa había cambiado, mi computadora estaba tosiendo como cada vez que la dejo sola, y yo me sentía tranquilo, porque a pesar de que no puedo entender ni saber con certeza que será de mí en un futuro, sé que al menos el presente aún lo puedo disfrutar.

(la cola nunca se movió, el sistema nunca funcionó, el sábado debo regresar)

2 comentarios:

adrian dijo...

"...el viernes, sábado y domingo pasados fueron muy movidos emocionalmente, tanto que pienso que el ardor de mis labios se debe a motivos estresantes."

O.O el ardor de los labios debido al estress XD, bueno creeré XD

a mi me arden un poco pero no especificamente por el estress XD

broma!!!

ڸoSuÉ  dijo...

jajajaja bueno no piense mal